Barcelona: Alquiler de moto de agua
30 o 60 minutos de mar abierto y costa barcelonesa desde Port Fòrum.
Desde 125 €
Barcelona
Frente al litoral del Besòs, este puerto deportivo mezcla barcos, arquitectura contemporánea y horizonte limpio. La gran pérgola fotovoltaica del Fòrum le da una silueta inconfundible, y el paseo funciona bien para caminar sin el bullicio de la Barcelonet
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30 o 60 minutos de mar abierto y costa barcelonesa desde Port Fòrum.
Desde 125 €
Quince minutos entre olas del Mediterráneo, con sal en el aire y Barcelona al fondo.
Desde 25 €
Tres horas sobre ruedas por Barcelona, entre mercados y fachadas, con guía en francés.
Desde 26 €
Un ascenso directo a la planta 30, donde Barcelona se despliega en un círculo de 360°.
Desde 15,95 €
Una cata guiada de tres vinos sube hasta la planta 30, con Barcelona extendida en 360 grados.
Desde 25,2 €
Noventa minutos en velero, un vaso de vermut y Barcelona dibujada desde el mar.
Desde 41 €
Dos horas de navegación con bebidas a bordo y Barcelona encendiéndose frente al mar.
Desde 59 €
Un simulador de vela y el puerto delante acercan la regata a escala real.
Desde 400 €
30 o 60 minutos de mar abierto y costa barcelonesa desde Port Fòrum.
Desde 125 €
Quince minutos entre olas del Mediterráneo, con sal en el aire y Barcelona al fondo.
Desde 25 €
Guía editorial
Port Fòrum ocupa la franja litoral del nordeste de Barcelona, junto a la desembocadura del Besòs. Aquí la ciudad cambia de tono: menos postal clásica, más horizonte abierto, amarres, explanadas y arquitectura contemporánea. No tiene el pulso apretado de la Barceloneta ni la densidad de otros paseos marítimos; se siente más ancho, más despejado, casi como una pausa urbana frente al mar.
Uno de los rasgos más reconocibles de la zona es la gran pérgola fotovoltaica del Fòrum, una estructura inclinada junto al agua que se ha convertido en referencia visual del lugar. Su presencia explica buena parte del carácter de este frente marítimo: un paisaje de líneas modernas, superficies duras y mar abierto, nacido de la transformación urbana ligada al área del Fòrum. Es un buen sitio para fijarse en cómo Barcelona también se cuenta desde su arquitectura más reciente.
La experiencia aquí es sencilla y agradecida. Se camina junto a los amarres, se mira el movimiento tranquilo de las embarcaciones y se gana perspectiva sobre una parte menos transitada del litoral barcelonés. El puerto deportivo aporta vida sin convertir el lugar en un escenario ruidoso, y el paseo funciona bien para una caminata al atardecer, una parada con vistas o un tramo de costa donde respirar un poco más despacio.
Port Fòrum encaja especialmente bien si apetece ver una Barcelona marítima menos obvia, cerca del recinto del Fòrum y de las playas del extremo norte. No es un rincón monumental ni un barrio histórico: su interés está en el paisaje contemporáneo, en la amplitud del espacio y en esa mezcla de puerto, mar y ciudad nueva. Conviene ir con esa idea, porque precisamente ahí está su encanto: en ofrecer otra lectura del litoral, más serena y más abierta.